domingo, 31 de enero de 2016

De padres maleducados, niños bordes y alumnos a punto de abandonar la enseñanza


  Cuando un alumno no reacciona ante las indicaciones y amonestaciones de un profesor es que en casa es un dictador. Así me lo contaba un maestro de escuela hace años en la cantina del instituto. Asisto estupefacto a cómo compañeros de trabajo telefonean a padres y madres para notificarles que sus hijos no vienen a clase y que, cuando lo hacen, no dejan que los otros compañeros aprendan. El profesor llega un momento que debe expulsarlos al pasillo.

  Algunos padres responden con naderías en el mejor de los casos, porque normalmente se muestran mal encarados y dudan de los argumentos del docente. España está criando una generación de jóvenes que viven una destrucción silenciosa que se traduce en irresponsabilidad. Actualmente, el sistema educativo no tiene recursos ni está organizado para atenderlos adecuadamente. Se añade además que los últimos gobiernos han intentado minar el prestigio del funcionario de carrera, bajándole el sueldo, cuestionando el número de horas de trabajo y aumentando las ratios. Pero ya es tarde. Este prejuicio social ya está asentado en muchas familias, al menos con la educación pública. A la concertada, me cuentan, ya les está llegando.

  La frustración de estos adolescentes será un problema social en el futuro y la falta de apoyo social e institucional al docente lo es en el presente. Un profesor mal remunerado hunde el prestigio de su labor en cualquier sociedad. El buenismo de algunas pedagogías ha llegado también a las casas y de la violencia injustificable hemos pasado a un consentimiento ramplón que termina con el hijo agrediendo al padre. Eso sí. Son generaciones de jóvenes que consumen, que consumen mucho. Son generaciones que trabajarán como condenados porque no están educados para soportar la frustración. Serán despedidos y contratados con facilidad. El niño jamás aprobará las matemáticas, pero irá vestido como Cristiano. Bueno, lo intentará.

7 comentarios:

  1. Y digo yo a lo mejor es que el profesor sólo muestra interés por el alumno ejemplar,el que presta atención, èl que es sumiso, èl que aprueba todo con sobresalientes y no hace falta que el profesor explique la lección una vez porque él lo entiende, él que no hace preguntas ..Vamos él alumno fácil para un profesor..No es por llevar la contraria pero a lo mejor ese chico tiene problema en casa , el profesor no le hace caso porque no es brillante .....Me gustaría pensar que en la educación hay personas que intentan ayudar a los que no son brillante y no dejarlos en la oscuridad..

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    1. Gracias por entrar a mi blog. La labor del docente es ayudar siempre a los alumnos brillantes o no brillantes. Lo que sucede es que a veces el trabajo nos sobrepasa y, con voluntarismo, no se soluciona todo.

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  2. En el anterior post tienes la respuesta. Exigen de los profesores no una actitud profesional sino paternal.

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    1. Gracias por tu comentario. Sin duda, los docentes hemos asumido el rol de padres en muchas ocasiones.

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  3. La mayoría de las veces es porque antes de saber que ocurre, algunos padres, ya ha a dado por hecho que hay una conspiración otra su hijo y es el profesor que le tiene manía. Despotricar de sus profesores y su mala praxis delante de quien sea incluido el niño, cosa que fortalece su conducta en clase ya que está protegido por la teoría de la conspiración descrita por su padre. Un profesor no es que atienda al alumno educado, brillante o fácil, tres adjetivos que no tienen que corresponder solo a un alumno, no tiene por qué. No es sólo que atienda a ese alumno, decía, sino que es ese alumno el que demanda esa atención debido a que para eso está en clase, no para hacerle la vida imposible a un profesor. Todo no vale, la educación y el respeto es necesaria tanto o más que hace años. Si la base del respeto por los demás, el saber comportarse, el guardar un mínimo de normas sociales no parte de casa, no ayudamos a los hijos sino que los condenamos a sacarlos del grupo social para convertirlos en gente sin rumbo.

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  4. De nuevo,gracias por este debate. Lo que intento es promover cuestiones que lleven al debate público esta clase de temas fundamentales.

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