martes, 16 de mayo de 2017

Conociendo al músico Michael Kiwanuka




Comienza Cold little Heart y reconozco ese rasgo propio y auténtico que tienen los artistas que
tienen cosas que aportar a la música contemporánea. Hay soul, mucho, y esa esencia de pop matizado con algo de country y de blues. Me gustan los músicos que revisan a los clásicos para luego aportar lo suyo. Los estilos son difusos, pero la voz de Kiwanuka es de esas voces que enseguida calan, que te elevan o que te hunden en una melancólica visión de las cosas. 
Lo bueno de Kiwanuka es que su trabajo es heterodoxo, urbano y tribal. Al mismo tiempo es individual y coral para crear un efecto hipnótico en unas letras de fuerte lirismo.
Esa combinación de tersura y gravedad en temas como Father´s child o ´ll never love hacen que este disco te meta de lleno en esos paisajes urbanos donde fluyen las pequeñas historias, la intrahistoria de una América que habla sobre los vivos y los muertos, sobre los recuerdos rotos, sobre la sed de esperanza para sobrevivir.
Un descubrimiento este Kiwanuka que emociona desde la vibrante expresión de una voz curiosamente inédita.




Michael Kiwanuka./ New Vision
Leer más...

Una puerta que nunca encontré o la soledad de un escritor llamado Thomas Wolfe

Mi compañera de instituto y escritora, Luisa Pastor, me prestó hace unos días "La puerta que nunca encontré", de Thomas Wolfe. Fascinada por su prosa poética, Luisa me dio la oportunidad de leer este libro que devoré en pocas horas.

"La puerta que nunca encontré" es una novela compuesta por fragmentos y reflexiones acerca de lo que significa la soledad como lastre y condena para un hombre que comprueba en la modernidad una clase de destrucción personal y colectiva a causa de varios motivos.
La violencia de la ciudad como un lugar hostil desde su concepción, la apariencia y la hipocresía de las clases dominantes y la inexorable desaparición de los seres queridos son algunos de esos motivos que sumergen al creador en una clase de apatía hacia el mundo que solamente destaca en la belleza del lenguaje que Wolfe, como si fuese un orfebre, trabaja con suma delicadeza.
Obsesionado con los detalles de los objetos, con la rotunda vastedad de un paisaje que le fascina y ebrio de la capacidad poética del lenguaje, su prosa narrativa une experiencia de vida con experiencia creativa.
Su crítica a la burguesía y la añoranza del padre, por ejemplo, no dejan de ser metáforas de la incapacidad de la escritura para expresar la verdad, una verdad ética que atormenta a Wolfe cuando se ve superado por los acontecimientos de su entorno, pues las emociones y los instintos más bajos están supeditados al interés crematístico. Como se refleja en esta novela, los sentimientos parecen haber abandonado la propia esencia de los hombres, sujetos a las bondades aparentes de la Revolución Industrial y al fordismo.
Ante eso queda la soledad.
La única rebeldía es la soledad para la que no hay tales bondades. La soledad de la que habla Wolfe no es una soledad buscada.No es una soledad ociosa o hedonista, sino asfixiante, melancólica y abrumada por el hastío. El propio título de la obra no es otra cosa que un símbolo de esa búsqueda de la libertad personal, de las palabras exactas, de aquello que se aloja después de la vida y que, por miedo, por ese miedo humano, o por torpeza, no podemos cruzar. Ni siquiera encontrar.


Leer más...

domingo, 7 de mayo de 2017

Levedad

Levedad en un detalle. Mínima escucha del hielo, un estallido es el sentido, la permanencia en estas manos que humedece cualquier caudal. Su profundidad, otro recuerdo, la rugosa hoja del algarrobo.


Leer más...

viernes, 14 de abril de 2017

Deja que ...

Deja que no se busque en ese espejo. El bermellón no existe en esa piel que se muda como otra corteza. Ajada, no es la luz, que no puede sesgarse. He vivido en el silencio. Los rostros que he mirado no eran uno solo, sino reflejo de un pasado, un término que miente sobre tu mundo, de árboles y ratones, de invisibles hilos, de un atardecer en las orillas donde venías tú de algún sitio.


Leer más...

No mientas


No mientas en este lugar.
Sagrado es lo que sucede si también se escribe.
Alguna vez has llegado hasta aquí sin nada.
La mordida te ha devuelto a la realidad.
Era necesario que la esperases.
Las piedras que forman el círculo
no son ajenas a tu dolor.
Esa figura es familiar.
Lo atraviesas y esquivas
desde el primer recuerdo.
Pero la brisa no se guarda.
Hay otras tantas cosas prescindibles.





Leer más...

domingo, 2 de abril de 2017

Pablo Gómez Toribio, medalla de Plata en la Fase Nacional de Olimpiada Matemática

El alumno PABLO GÓMEZ TORIBIO, de 1º Bachillerato del IES Tháder de Orihuela, ha ganado Medalla de Plata en la Fase Nacional de la Olimpiada de Matemáticas de la Real Sociedad Matemática Española, celebrada del 24 al 25 de Marzo en Alcalá de Henares, a donde acudió como campeón del Distrito de la Universidad Miguel Hernández (UMH), representando a la Comunidad Valenciana.


Leer más...

domingo, 26 de marzo de 2017

Alumnos del IES. Tháder participan en la Olimpiada de Filosofía

El pasado viernes, 24 de abril, los alumnos del IES. Tháder, Andrés Torres, Nerea Gálvez, Alba Martínez, Guillermo Novelda, Diego Ruiz y Héctor Calero, se atrevieron a disertar sobre "Filosofía y democracia" en la 4ª Olimpiada de Filosofía de la Universidad de Alicante. 
¡Enhorabuena valientes!



Leer más...

sábado, 25 de marzo de 2017

Dos alumnos del IES. Tháder, entre los primeros en la fase de la Olimpiada de Física

Dos alumnos de 2º Bachillerato del IES Tháder: Diego Ruiz y Guillermo Roldán, se han clasificado entre los seis primeros en la Olimpiada de Física en la fase de la Universidad Miguel Hernández. 
Diego Ruiz será uno de los tres representantes de esta Universidad en la fase nacional de la Olimpiada que se celebrará en Gerona. 
Enhorabuena a todos los participantes, especialmente a los ganadores y a su profesor D. Jesús Carnicer.


Leer más...

martes, 21 de marzo de 2017

La escritora valenciana Gemma Pasqual i Escrivà visita el IES. Tháder


  Dimecres 22 de febrer els alumnes de l’IES Thàder van rebre la visita de l’escriptora i autora de Xènia tens un whatsapp, Gemma Pasqual.
  
  Durant una estona els estudiants de Valencià del centre van poder gaudir d’una xerrada sobre l’obra que havien llegit i treballat a classe. Es van tractar temes referents a Xènia tens un whatsapp, als seus personatges i al tema central d’aquesta, l’amor romàntic vist des dels ulls d’una adolescent. També es tractaren altres temes com les relacions entre pares i fills, les noves tecnologies, la influència d’aquestes en les relacions personals dels més joves amb els món que els envolta… 

  Fins i tot, tant l’autora com l’alumnat es van atrevir a contar alguna que altra anècdota relacionada amb la visió de l’amor, els desenganys i les frustacions amoroses típiques de l’edat i un llarg etcètera que van emplenar una sessió divertida i espontània on tots els presents van tenir cabuda.

  L’autora es va rodejar de l’alumnat per conduir una xerrada on no sols ella era la protagonista, si no que tots van poder participar, opinar i gaudir amb la companyia d’una de les primeres espases de la literatura infantil i juvenil en valencià dels nostres temps.
Tot un èxit i un plaer!










Leer más...

viernes, 10 de marzo de 2017

Jornadas culturales en el IES. Tháder de Orihuela; un año más y ya van veinticuatro



El pasado 23 y 24 de febrero se celebraron las nuevas Jornadas Culturales en el IES. Tháder, de Orihuela. Talleres de gastronomía, de salud, de Anime japonés y concursos de cifras y letras o de acertijos matemáticos contribuyeron a hacer de estos dos días un tiempo de convivencia entre alumnos y profesores que forma parte ya de la tradición de este centro oriolano.

El centro lleva más de veinte años celebrando esta convivencia que es un referente cultural  dentro de la comunidad educativa de nuestro municipio. La gymkana con disfraces y las pruebas deportivas difunden, junto al resto de talleres, ese estímulo de competitividad sana entre los alumnos.


Queremos agradecer, desde el profesorado y desde el Equipo directivo, la implicación de nuestros alumnos en todas las actividades, convirtiendo el espacio de un centro público en un espacio de fiesta y de aprendizaje lúdico.


Leer más...

jueves, 9 de marzo de 2017

Into- Spanish, nuevo centro de referencia para la enseñanza de español en Toledo






Gracias al esfuerzo de un grupo de jóvenes experimentados e instruidos en lenguas ha nacido un Instituto de enseñanza de calidad de la lengua española en la ciudad de Toledo. La intención primordial de este nuevo centro será promover y contribuir con la difusión de la cultura hispánica en pro de que los alumnos que los visiten, puedan disfrutar de una inmersión completa en la lengua y cultura española.

Han comenzado con los trámites de homologación con el Instituto Cervantes, así como de los exámenes SIELE, de los cuales ya son centro examinador. Además, como dijimos, de cumplir con los requisitos legales y normativos, están incluyendo jornadas culturales (gastronómicas, turísticas, actividades físicas), intercambios lingüísticos y alojamiento de distinto índole: hoteles, monasterio o en el mismo castillo si así lo desean sus huéspedes.

Es necesario mencionar que cuentan con las instalaciones del CEIN, el centro examinador oficial de Cambridge, donde realizan una labor más que exitosa gracias a los profesionales altamente cualificados que allí trabajan. Este junto a los demás espacios que poseen en sus distintas academias, elevan el prestigio de lo que será el nuevo Instituto toledano de la lengua española.
Hay muchísimas razones para no perder el rastro  de esta iniciativa, pero la más importante, es el grado de dedicación realizado, el esfuerzo y las ganas de conseguir algo distinto, renovado y eficaz. Con el fin de facilitar a todos aquellos que sientan curiosidad o deseen informarse más, podrán hacerlo a través de Instagram, Twitter (https://twitter.com/SpanishInto), Facebook (https://www.facebook.com/pg/SpanishInto.Toledo/about/ )o en su página web oficial, http://www.into-spanish.com/




Leer más...

domingo, 26 de febrero de 2017

Atópica, de Álvaro Giménez García: versos atópicos y personajes tópicos



 El poemario Atópica, galardonado con el Premio del XXVII Certamen Poético "Ángel Martínez Baigorri", es una reflexión irónica sobre la irracionalidad de muchas normas que imperan en nuestra sociedad actual.
  Publicado por el Ayuntamiento de Lodosa, el libro se caracteriza por su original forma de entender el fenómeno de la creación poética en el que la sátira y la ironía se convierten paradójicamente en formas lógicas de afrontar las injusticias, los abusos y ese universal hortera y chabacano que caracteriza a muchas de nuestras costumbres y rutinas.

"Es cosa de hombres entrar en bares de esquina,
fachada gris e interior cavernoso.
Es cosa de hombres anidar su barra,
quejándose de estos y aquellos,
liquidadores y manipuladores de su trabajo,
pero proveedores de una paga que funden con
el carajillo del día y el cigarro de la noche." (pág. 27)

Como refiere la escritora Luisa Pastor en el prólogo de la obra, los versos de Álvaro Giménez demuestran que existe una manera sincera, lejos del hermetismo y de actitudes egocéntricas, de relacionar el contenido emcional con una expresión en la que el humorismo es una propuesta franca y veraz de diagnosticar los males del mundo y sus convenciones.
"Para encuentros inevitables
como el de ayer,
el único analgésico
es el vacío de las sábanas
y las atronadoras palabras de tu silenciosa
despedida." (pág. 23).




La carnavalización de colectivos humanos convierte al sujeto de sus poemas en estereotipos hiperbólicos en los que la frustración y el autoengaño son razones para sobrevivir en una realidad mediatizada por los siete pecados capitales.



Otro aspecto relevante del poemario es la crítica a los tópicos literarios clásicos (carpe diem, vanitas vanitatis o tempus fugit) que inspira una mirada de desengaño hacia esa idealización de temas y mitos en la literatura que, desde el punto de vista del autor, adulteran nuestra propia naturaleza humana, resignada y pesimista.
Tras sus versos, no existe otra razón estética que desenmascarar la trágica condena de las apariencias con las que intentamos sobrevivir a nuestras propias miserias.

"Todo aparece con claridad ante ti ahora,
al notar la ausencia de aquella vida,
su futilidad.
Cuando te miras en el espejo
te percatas de que las imperfecciones que ves en él
no son suyas, sino tuyas.
Las ha creado el tiempo
en su peregrinaje por tu rostro
desde aquel atardecer en una playa dorada" (pág. 15).



Enhorabuena, Álvaro.
Leer más...

sábado, 11 de febrero de 2017

Leocadio, de Shel Silverstein, un cuento sobre la irracionalidad de la violencia

Traducido por Miguel Azaola, Leocadio, un león de armas tomar, es una fábula moral que busca la reflexión profunda sobre la irracionalidad de la violencia.
El ejercicio de Shel Silverstein articula una historia, aparentemente sencilla, en la que un león descubre por accidente el poder de un rifle para defender a los suyos del ataque continuo de los cazadores.

Con esa lógica del absurdo, valga la paradoja, que utiliza Saint- Exupéry en El Principito, el león protagonista se convierte en el actor de una fábula donde los roles de víctima y verdugo se invierten para revelarnos algunas de las miserias morales sobre las que se asientan muchas sociedades humanas; una mordaz crítica hacia la violencia como forma de colonización y hacia el capitalismo como motor de nuestra convivencia se desprende de ese tono humorístico que Leocadio expresa a lo largo de sus páginas.
Esa carnavalización del mundo a través de la visión de un mamífero de la sabana nos coloca ante una puesta en crisis de nuestros valores morales. Es el humorismo con el que se trata la muerte de hombres y animales lo que nos evoca un ansia de ternura hacia el entorno que simboliza la sabana, una metáfora de lo ajeno, de lo diferente, de lo virginal e intocable, como si en Leocadio y su hábitat viéramos la inocencia en su estado más puro e insondable, pero que tienta a esa insobornable inclinación del hombre a la destrucción.
La destrucción del medio es la autodestrucción del hombre y solamente la ironía descarnada pone en evidencia en el circo, en la caza y en la burocracia las razones suficientes para replantearnos qué clase de seres somos. El trazo de un dibujo esquemático enfatiza ese tono humorístico de la sucesión de anécdotas que construyen esta fábula, cuyo histrionismo va mucho más allá que un mero cuento para niños.


Leer más...

domingo, 5 de febrero de 2017

Atanasio Díe, el decadente y hermoso esplendor de la bohemia

Llego a Cádiz viernes por la mañana, muy temprano, y un amigo me informa de la muerte de Atanasio Díe, y, frente a la bocana del puerto, me quedo un rato esperando a que un coche me recoja, y, en ese tiempo, me pongo a imaginar cómo escribir un texto como el que sigue. 

Porque, misteriosamente, mi defensa ante este golpe no es otra cosa que una inclinación a la escritura, no el lamento de la ausencia. Ya he visto morir a demasiada gente y ya estoy harto de quedarme solamente con las sombrías hormas de los recuerdos.

Y ahora que reparo en la persona que se ha ido, me doy cuenta de la suerte que tiene alguien como Atanasio Díe. Hay demasiadas razones para no olvidarlo, para que el rastro de su obra no diste de su presencia silenciosa, emblemática, introvertida en ocasiones, que sumía su figura enjuta en un misterioso esplendor, donde la genialidad impetuosa se mezclaba con un aura de viejo profeta recién resucitado de Luces de bohemia.

Atanasio Díe era un hombre de teatro, un hombre que entendía el escenario como una tabla de salvación para su propia inquietud. Su teatro fue también la salvación para muchos jóvenes allá por los ochenta. A algunos de ellos, sus ensayos los sacó de la calle y les dio una oportunidad para aprender un texto literario e interpretarlo, alejándolos del puto mundo de las adicciones.

Recuerdo a Atanasio como un hombre que no hizo lo que otros muchos de su generación, aquellos que se forraron a costa de constructoras e inmobiliarias, o de puestos en Consellería. No, Atanasio apostó por vivir, y vivir, según él, era aquello que Artaud tantas veces escribió: el teatro como enfermedad.

Y así lo reconozco: Atanasio era un hombre enfermo de teatro. La grandilocuencia, el histrionismo y ese amor al esperpento de sus textos lo llevaron a crear diversas compañías, a rodearse de buenos amigos, a hacer de la cultura en nuestras calles una faceta reseñable y auténtica.

Esta ciudad le debe mucho a Atanasio Díe, porque fue un hombre que trabajó sin nada a cambio, para que, en Orihuela, el teatro fuese una actividad participativa, una militancia para los niños y para los adultos. 

A mis cuarenta años, ya no creo en el escepticismo. Existe la mala gente y la buena gente. Atanasio pertenece a los segundos.

Que, desde hace décadas, esta ciudad no haya cuidado a sus artistas locales es un problema sin solución; son estos artistas locales los que hacen de esta ciudad un espacio reconocible más allá de la Esquina del Pavo. Son estos artistas locales los que, sin que nos demos cuenta, se hacen, por sí solos, universales, porque, como Atanasio, son los artistas reservados, obsesivos con su tarea de crear, a los que le importa una mierda reconocimientos, ínfulas y títulos nobiliarios, los que se recuerdan desde el injusto anonimato de la muerte. 


Porque Atanasio se ha hecho universal desde su parquedad, desde su surrealismo irreverente, desde su pompa indómita, desde el fragor de cada uno de sus estrenos que guardaba meses y meses de duro ensayo.

Atanasio es un símbolo de esta ciudad porque su tesón y su talento siempre estuvieron junto al compromiso y a la participación de cada uno de nosotros. Se nos ha ido un grande, como se fueron otros tantos que situaron a Orihuela en el mapa. Atanasio pertenece a aquellos que han hecho a esta ciudad un referente de activismo cultural en tiempos de vacas flacas.


Yo, inmerso en la bruma de un Cádiz que hoy amanece con una llovizna estúpida, maldigo a los que te olviden. Dondequiera que estés, brinda por nosotros y vuelve a burlarte de la mala sombra, cráneo previlegiado. 




La imagen puede contener: 2 personas, personas sentadas y gafas
El director de teatro, Atanasio Díe, junto al profesor de griego, Atonio Ballesta./ Gaspar Poveda
Leer más...