martes, 30 de septiembre de 2014

Regresando al imaginario de Don Delillo

Regresando a la novela Cosmópolis     Regreso a Cosmópolis. La prosa que se mueve entre la vanguardia de Philip K. Dick y la crítica visionaria de Anthony Burgess. Como lector, experimentas la hipnosis de esos ciudadanos zombificados que obedecen a la dictadura del capital, a una organización sistémica que está por encima del bien y del mal. La lucha de contrarios no existe, ni...
Leer más...

Los verdaderos nacionalismos se llaman Burger King, Nike y American Express

Mi artículo en Mundiario sobre los nacionalismos.      La bibliografía sobre los nacionalismos es inabarcable. Tengo mis dudas sobre las bondades de los movimientos independentistas. Europa se balcaniza porque, además del orgullo patrio que alimenta a algunos territorios, existe una crisis económica donde no se ve la luz al final del túnel y unas corruptelas políticas incontestables....
Leer más...

lunes, 29 de septiembre de 2014

No dejes que Nikki Benz maneje una batidora antes de que vayas a la iglesia

Nikki Benz.   No era la angustia por haber leído nuevamente El extranjero, sino que el frío nos estaba envenando y no bastaba que durmiésemos abrazados. Habíamos dado por muerta a la batidora en la cocina hasta que escuchamos el zumbido metálico en algún punto de la casa. Nikki se tomó una pastilla para seguir soñando con carreteras y aparecidas, pero yo, después de besarle un pecho, me levanté...
Leer más...

Un relato antropológico sobre la lucha de los hombres

Mi artículo en Mundiario sobre el cine de John Ford. Fotograma de Centauros del desierto.   Me pide un amigo que escriba sobre el cine de John Ford. Pero yo no soy más que un cinéfilo que ha conocido a los clásicos en VHS y DVD. Hijo de inmigrantes irlandeses, John Ford ha sido sobre todo una escuela literaria para mí y cada una de sus obras se define como una extraordinaria lección antropológica....
Leer más...

El sosiego, la errata, la mística de George Steiner en la incertidumbre

   Recogemos la simiente. Aún recuerdo las manos terrosas de mi padre incrustadas en la arcilla donde nada crecía. Las varas del cáñamo zarandeadas por la brisa caliente ocultaban el río en forma de serpiente. La literatura era sosiego, el mundo inalcanzable tras la cortina de niebla o bajo las lenguas de barro donde nuestros antepasados ahora permanecen.    Hinojo sobre los...
Leer más...

Angeline Valentine, el látex, mi dedo sobre la almohada y la ópera Fidelio.

Angeline Valentine.   Joder, me cago en Satanás, eso dije, mientras el dedo se retorcía sobre la almohada como una oruga feroz. Allí estabas, Angeline, con tu traje de látex y el cuchillo japonés. Querías que nuestra última fantasía tuviese un ligero aroma a Hostel. Dios, cómo odio esa película y todo comenzó, aún lo recuerdo, porque yo prefería Fidelio a los cuartetos de cuerda. Pero tú amabas...
Leer más...

jueves, 25 de septiembre de 2014

El sueño soñado

  No quedan rastros. Las palabras son un reflejo. No he querido que confundas la luz con los fondos barridos por las corrientes en los que cadáveres de peces fosforescentes acaban por fosilizarse. Ayúdame a seguir en esta realidad. Deja que mi mano acaricie la tuya y que las garzas fluyan hacia la lejanía. No soy más que el reflejo de un sueño soñado. ...
Leer más...

Mi prima se llama Marie Claude

  Mi prima se llama Marie Claude y devora helados de una forma histrofónica. Los estrombocitos que desprende su boca se convierten en esquirlas de luna cada vez que mi alucinación es sustituida por esa realidad frenética que choca junto a los neutrinos. Mi prima se viste con Rory, camina despacio con tacones de xanú y sabe tirar muy bien la cerveza. Mi prima vive en la casa de un árbol y, cuando llega...
Leer más...

Adictos al Trankimazin

El alargamiento de pene y una mujer de tres pechos    Las operaciones para alargamiento de pene han aumentado este último año como el consumo de Trankimazin para paliar la ansiedad. Me entero de que una mujer de Florida se va implatar una tercera glándula mamaria con la que saldrá en televisión y en una serie de reportajes fotográficos. La mujer dice llamarse Jasmine Tridevil y tomó...
Leer más...

Muerte de las palabras

Los labios de Virginia Woolf y una pintura de Hopper       No estás sola cuando las palabras que repites suavizan el arco de tus labios. Las palabras mueren al pronunciarlas porque son ínfimas para un mundo que se expande a la velocidad de la luz. Qué poco somos y, sin embargo, hay suficientes razones para que la prosa de Woolf acierte con esa lucha entre lo escrito y el papel...
Leer más...

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Confiando en la escritura de James Salter

Para sobrevivir a esta realidad    No queda rastro de tu cuerpo. Las palabras trazan un armónico círculo. Son esas piedras con las que cercábamos los troncos. Los fresnos parecían animales surgidos de la oscuridad, vacilantes, eternos. Leyendo a James Salter compruebo esa sinceridad del vacío y de la quietud cuando me dejas a solas y ya tu cuerpo no importa salvo en algunos recuerdos en...
Leer más...

Madonnas del siglo cibernético

Puma Swede, Lisa Ann, Nikki Benz y la Bitoni    Hay adicciones invisibles. Adicciones cargadas de brutalidad y de poesía. Cuerpos que se agitan en la turba, sobre imperiales divanes, a cuatro patas, tras una cortina de agua, bajo la luz líquida de unos focos que registran lo erógeno y lo prohibido.    Tras la comedia, Nikki, Puma, Lisa y Audrey entran en acción, rescatadas de...
Leer más...

Una canción de Aznavour para Sonia

 A Sonia Madrid Era esa canción de Aznavour la que nos hizo regresar al mismo punto del parque. Quizá, que fuésemos niños nuevamente podría ser una excusa perfecta para superar el fin. Tus manos se hundieron en las hojas y ese acto espontáneo estaba escrito en mi memoria. Las palabras son un déjà vu que nos regresan al mismo banco donde solíamos mirar la inclemencia sobre los álamos. Nadie nos acusó...
Leer más...

domingo, 21 de septiembre de 2014

No te maquilles más así

   Mueves mi mundo. Las cuerdas no se aflojan. En la vasija de plata aún quedan restos orgánicos. Tu cuerpo es una hierba. Los cuadros de Rothko arden a tu paso. Las nubes se han trasladado a otras fronteras. Las maletas llenas de ardillas bloquean el paso del ferrocarril. Mi prima te ha seducido también y la noche no existe porque la luz de los continentes sigue su andadura en los abisales. Cetáceos...
Leer más...

sábado, 20 de septiembre de 2014

Mutantes y brisas

   Te has quedado de piedra. Los contenedores arden al otro lado de la tienda de palancas. Los hombres que conocemos han huido con las ardillas y una maleta llena de placebos. Todos los peces flotan en el agua de los ríos mutantes. Es un espectáculo horroroso; espero la brisa blanca y que tus senos me obliguen a aferrarme a esta vida donde los excrementos y la corrupción gobiernan televisiones y...
Leer más...

jueves, 18 de septiembre de 2014

La chica que vendía patatas

  La chica que vendía patatas en Boust, cerca de la librería Caín, era un ejemplar único. No daba crédito, porque lo suyo no era la belleza, sino que criaba a cien hipocampos en un acuario de agua marina, leía a Jabès y le encantaba Wagner. Su destino no había sido justo. Mataron a su perro Argos, incendiaron su piso por accidente y una mafia estuvo a punto de secuestrarla porque se parecía demasiado...
Leer más...

miércoles, 17 de septiembre de 2014

La chica de la caravana

  Eras la chica de la caravana, esa vegetariana ultramoderna que coleccionaba patas de mosca. Eras feliz con tu perro y tu caja de fetiches. Guardabas un brazo de monja y un topo embalsamado por el arpista ciego. Eras la leche y el demonio te envidiaba. Nunca rezabas por mí. Aprendiste de nuestra prima que quemaba bosques para pasear sobre la ceniza meses más tarde. ...
Leer más...

martes, 16 de septiembre de 2014

Señor, deja que tu pueblo muera con el mío

  Señor, deja que tu pueblo muera con el mío. La sangre no es la savia y las luces de mi coche iluminan un rastro de muerte. La aniquilación es una virtud de los matemáticos y los filósofos. Los poetas admiran demasiado el Universo y luego, cuando los asteriodes arden ufanamente tras la biosfera, caen en la frustración. La hierba crece detrás de nuestro garaje y demasiadas serpientes andan al acecho de...
Leer más...

Envenenados lentamente

  Deja que me coma el resto del pescado antes de que empecemos a sufrir de verdad las consecuencias de la inundación. Las piedras dibujan un camino sin destino y tus manos se acercan a mí con deseo. No pierdas más tiempo lanzando dardos de muerte. El beso será una marca de ceniza en nuestro currículum. Deja que la anestesia inunde tu cuerpo y entonces sabrás que los libros nos han envenenado lentamen...
Leer más...

Lobos

   No puedo hacer más por ti. Deja que las raíces se hundan en el humus. Estoy harto de esta dieta a tofu y carne de cástor. Los tótems han caído al otro lado de la isla y no te convence mi nueva actuación. He pulsado el botón negro y el ariete ha empujado la puerta. Estábamos allí, recluidos, esperando a que los lobos nos echasen de esta vulgar realidad para siempre. ...
Leer más...

Bebe de esta cerveza

  Aspiras el aroma de las caléndulas y nada parece falso en el mundo. Pero la vida es una ficción, un alejamiento del punto de referencia que mantiene en alerta a los depredadores. Los disparos repercuten en el ecosistema que tú y yo hemos tramado para escapar definitivamente. Bebe de esta cerveza y deja que el cielo de cintas rojas aplaque nuestra ira. Algún día seremos libres bajo las sábanas y la danza...
Leer más...

lunes, 15 de septiembre de 2014

Temes a la luna

  Recibe el regalo maléfico de mi padre. Pero luego no vengas a quejarte de que el amanecer era demasiado hermoso para tu sensibilidad. Temes a la luna y a las aves así que, cuando abras el paquete y descubras la ballesta, úsala para espantar tus miedos. Yo sigo leyendo a Baudelaire mientras los buitres se encaraman a la cuna. Yo soy tu lobo. ...
Leer más...

domingo, 14 de septiembre de 2014

Sangre de serpiente

   Deja que nos abracemos y que el sol castigue nuestras venas. La sangre de serpiente nos corroe y el hambre de los árboles es impía. Tu madre jugaba con mi padre a los médicos y los coches se lanzaban al vacío en busca de las estrellas fugaces. Dame tu mano primero y comprobarás que no soy el leopardo al que temes ni el sueño oscuro donde un barquero te acaricia los párbados. ...
Leer más...

Las cortinas blancas

  La metralleta era ese símbolo fálico que necesitaban tus poemas. Tus manos defectuosas olían a ácido y a cloro. Pero es tan inquietante como ese baldío en la superficie lunar donde encontramos las ruinas alienígenas. En el acuario, las rayas estaban intranquilas. Soñaban por ti y el flujo de luz moría en la loza. Tu cuerpo se arqueaba como el de las hienas antes de que la metralleta se disparase y se...
Leer más...

Mataste un cástor

  No eras tan notable como el resto de chicas de la fiesta y eso te dolió. Por eso, cruzaste el arcén y mataste al cástor con un fino cuchillo. Los árboles caminantes te observaron y, una vez que hablaron con las piedras, no te dejaron en paz. Cada sombra de rama sobre tu cuerpo te lacera como si alguien ejecutara sobre ti un golpe sutil. Ahora que estoy acomodado en el sofá, te miro con vergüenza. Sigues...
Leer más...

sábado, 13 de septiembre de 2014

Quemó el vestido

 No quiso ponerse el vestido rosa. De hecho, sacó el mechero y le pegó fuego a la falda. Era mi regalo por su cumpleaños, joder. La habitación crecía por momentos hacia fuera como un órgano que se expande cuando la infección no remite.. Sus ojos me inspiraban tanto. Porque, cuando la tela dejó de arder, ella seguía con lágrimas azules en las mejillas. Bebió un trago de aceite indutrial y me lamió la frente...
Leer más...

Colmillo de marfil

  Me esperaban en alguna parte del desierto. La loca iba con la escafandra y la armadura. Las otras dos llevaban los llaveros de oro y el colmillo de marfil clavado en su vientre de terciopelo. Marqué la cruz sobre la arena y escupieron. Saqué el arma y ellas se incendiaron, una a una, en fila, como la sagrada zarza. Mis ojos, cegados por el resplandor, se hundieron en el polvo. Y el amanecer no trajo...
Leer más...

Leyendo a Concha García

   Leo un poema de Concha García y ...: "He oteado el porvenir y la sala,/ también el solar donde me ubico./ No hay montañas, ni las deseo./ Qué insólito lugar para existir,/ cuando alguien comienza a idealizar/ es que ha perdido un broche./ Le llamo broche/ a la inscripción en oro de una cumbre". Logro emocionarme como si hubiese vivido una eternidad y mirase hacia atrás con la certeza de que fui...
Leer más...

jueves, 11 de septiembre de 2014

Caen piedras

  Caen las piedras y las sombras se alargan. Entras en mi boca y tu lengua se agita bajo el hueco húmedo de la mía. El mundo está quieto. Los árboles desaparecen tras la niebla. Somos arrastrados hasta las aguas una vez que nos sepáramos y todo, absolutamente todo, se llena de luz. ...
Leer más...

Y, sin embargo, te quiero

  Y, sin embargo, te quiero. Tras las ramas, sumergida en el bálsamo de la quietud, en el arranque de las mareas. Todo es difuso y complejo frente a ti, pero esa devastación es también adictiva y deseo que tus ojos reflejen mi sombra, sombra que se aleja de la luz y que muere tras el espesor del bosque. ...
Leer más...

sábado, 6 de septiembre de 2014

Una pincelada sobre Dylan Thomas

   Siempre he sentido vértigo cuando me he asomado a la poesía de Dylan Thomas. Las traducciones empeoran irremediablemente el origen del pensamiento que nace con los versos, pero, en inglés, su poesía me sigue sobrecogiendo, aunque, en ocasiones, las menos, me mueve al escepticismo. Leo sus poemas y entonces me adentro en esa cripta donde las pinturas rupestres alumbran ese espíritu fogoso y espiritual....
Leer más...

jueves, 4 de septiembre de 2014

Primer movimiento de la Octava de Mahler

  Pocas veces he sentido tal euforia al escuchar el Primer movimiento de la Octava de Mahler. Considero el ejercicio de este compositor como una forma sublime de acercarse a la felicidad completa, a una pasión vital que comprende la belleza del mundo, la efímera naturaleza del ser humano como un tiempo dichoso para disfrutar realmente cada uno de los acontecimientos. La experiencia de la Octava es una...
Leer más...

Encuentros con la naturaleza

Mis impresiones en Mundiario sobre la poesía de Chantal Maillard.    Leo a Chantal Maillard y su poesía evoca espacios frondosos donde el hombre encuentra analogías, signos y símbolos en los que descubre la trascendencia de su propia vida, a veces, incalculable e inefable cuando ese discurso poético queremos racionalizarlo.    La literatura de Maillard es la literatura de otros...
Leer más...