jueves, 27 de febrero de 2014

El mercado de Prudénce

 La salud es un estado hipnótico, la que nos permite percibir lo estimulante, lo inmediato, lo ejemplar. La enfermedad nos excluye, nos enseña que la violencia y el dolor existen, que es una realidad tan verdadera como la propia luz. Una vez hablé con un enfermo; quería nueces e higos. No podía tragar y le hice beber agua. El hombre agradeció que los frutos estuviesen maduros. Antes de cerrar los ojos,...
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Mis hijos retornan

 Los poemas describen lo que el mundo no puede revelar por sí solo. Hemos desaparecido entre los huertos nevados. La luz es tibia y eleva las sombras difusas. Las raíces emergen y se hunden entre la greda. Las hierbas que arrancó tu mano aún permanecen sobre las lápidas. Los poemas que callan. El mundo que desiste y fluye hacia otros. Mis hijos retornan del sueño. ...
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Virginia Woolf y la miserable muerte

    A Noemí    La muerte es sencilla y miserable. Aún recuerdo los pañuelos de papel sobre la piedra. Mi abuela los doblaba una vez que dejaba de llorar para seguir cocinando. Mi padre acaba de morir. Aunque no fuese su hijo, habían compartido el mismo techo. La muerte está cargada de símbolos que ahora descifro como una arquitectura de la vida que se fuga y desaparece, porque...
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miércoles, 26 de febrero de 2014

La habitación blanca

  Desapruebas que el silencio haya concebido este espacio. Aquí no hay miedo, no hay sonido. Los lirios que penden en las orillas del Sena quedaron atrás, en la memoria. Acompáñame hasta el centro; no distinguirás la sombra ni la claridad, ni ese círculo donde fluyen las imágenes. Algunas no te pertenecen, otras desaparecerán con nosotros, cuando la neblina nos consuma. Neblina, de Adriana Corona...
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martes, 25 de febrero de 2014

La declinación

  No esperes a que el ciervo regrese. La tarde se ha consumado. Las hogueras se extinguen tras el rastro de polvo. Aquellos hombres embreados caminan bajo el sol. En algunas fuentes, los niños se bañan. No hay brillo en sus ojos. Este sendero ha sido arrasado por las ramblas. Bienaventurados los que recogen las piedras.    ...
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Apuntes sobre William Eggleston

 Es la espontaneidad de su composición; todo parece que ha acontecido sin previo aviso. Lo cotidiano en la fotografía de William Eggleston es lo universal, un horizonte mínimo, esa franja de neblina que oculta al Todo o su devastación. Los objetos, los detalles, las casualidades inciden en un mundo vibrátil, azaroso, con una armonía que no ha sido impuesta ni adecentada. Permanecen las cosas y nada ha...
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lunes, 24 de febrero de 2014

Seguir muriendo para seguir escribiendo

  La escritura muere a cada paso que avanzamos. Hay una necesidad de destruir lo que se acaba, como si en esa necesidad existiese una liberación personal que desencadena la frustración más profunda y, en esa frustración, sin embargo, sobrevive otra necesidad mayor; la de seguir escribiendo, la de reinterpretar el mundo que nos parece demasiado evidente. La realidad no satisface la pretensión de superar...
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Al pensar en Picasso y otros asuntos

 Lo importante de una obra es el esbozo, su boceto. Cuando se verbaliza, la materia acaba con la idea, con su potencia, con su capacidad para crear. Solamente queda el lector para que la modifique, la destruya, la convierta en algo desnudo, propio, ajeno al instinto del creador. No queda más que la esperanza de no acabar nunca ese poema, esas líneas, porque luego la fatiga, la ansiedad, la tensión, ese...
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domingo, 23 de febrero de 2014

La boca

  Que lo que tu boca oculta no sea ese paisaje de escombros que perfila aún la oscuridad, ni siquiera esa neblina que inunda los badíos. Que lo que tu boca oculta no sea el paraje de las hojas incendiadas, ni los caminos de los hombres abandonados por la gracia. No espero otra cosa que más aire, la luz, que más rasgos de tu rostro, mientras recuerdo todavía lo que tu boca oculta. Obra de Basquia...
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sábado, 22 de febrero de 2014

Una placeta de Milán

  Has perdido volviendo a esa placeta de Milán. No hay palomas que destaquen sobre las otras. Los edificios resisten entre otras fachadas sin esplendor. Un hombre que se parecía a vuestro padre reza bajo la mirada atenta de una estatua. Los perros ladran en las azoteas de los suicidas y los marchantes de arte huyen de las sirenas que ensordecen nuestras sombras y aquellas otras, esas que trepan por el...
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Ciudad de paja

  Esa ciudad perteneció a los hombres de paja. Ahora, dejadla arder. En las tiendas de ultramarinos, alguien apuntó a los cráneos. El niño que lloraba bajo los neumáticos fue otro espejismo. A vivir abajo nos toca cuando las paredes de cal se desvanezcan y el mar arrase todo. Las monedas cayeron sobre los muertos. Al César lo que es del César. Las aves descienden y, en las televisiones, mariposas y ardillas...
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viernes, 21 de febrero de 2014

Origen

 Las maderas flotan en las aguas. No podrás jugar más en la arena con tus hijos. Un pensamiento turbio permanece y, sobre las rocas, una muchacha está tendida. Parece que en la punta de sus dedos se sostiene el firmamento y las gaviotas que ceden a las nubes. Las maderas flotan. Disfrutas con mi rostro. Los niños se acercan. Corre el tiempo como corre el agua. ...
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Pájaros que fluyen en las telas

  Recoges los restos de un pájaro entre las olas. Es el pájaro que fluyó en nuestro cuarto y observamos una vez bajo la bóveda. Nadie se percató de su sombra, ni de sus manchas oscuras bajo el vientre. Los árboles se cruzaron y el cielo incendiado se redujo a cenizas. En Agde, las mujeres de los talleres bordan animales en sus pañuelos. Alguno de ellos es nuestro pájaro que retorna de la deflagración...
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La verde hierba

  No hemos comenzado en esta luz que asoma ahora a los ojos de los hijos. La verde hierba crece por encima de nuestras rodillas. Hemos esperado a la carreta, pero los caminos han sido borrados. Los viñedos son un espejismo y los errantes campesinos han entrado a escena tras los remolinos de polvo. Son estos caballos resignados que avanzan por la empinada planicie los que persisten, los que fracasan en...
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Alguna trama de Alice Munro

 Regresa a ese sueño en el que reparas cuando conversamos sobre alguna trama de Alice Munro. Eres feliz allí, frente al muro de la madreselva. Escuchas que los cormoranes han abandonado las playas y te impacientas. Recoges esa luz mortecina en tus ojos y respiras sin embriagarte del aroma a hortensias que resiste al viento. No está sola. Deja de interpretar palabras como las que siguen. ...
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Me has echado de menos

  Me has echado de menos estos días. No estabas en la puerta como otras veces para recibirme. Te has sentado en la mesa del padre y has sonreído con intención. Las agujas no se han movido. Todo lo que era violento ha amainado afuera. Los chicos recogen sus sillas y el libro de Verne se cierra para siempre. No mires mis manos; en efecto, alguien más las ha besado en el centro de Milán. ...
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miércoles, 19 de febrero de 2014

Fui feliz en aquel camino

   Pasaba las vacaciones de verano con mi familia en Agde, al sur de Francia, donde desemboca el río Heráult. Dormíamos en casa de mis tíos maternos. Rodeado de viñedos, montaba en bicicleta todas las tardes. Tenía siete años. Recorría un camino que atravesaba campos abandonados y rizados de maleza. Durante cuatro años, estuve pedaleando incansable bajo las sombras de moreras y chopos que crecían...
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martes, 18 de febrero de 2014

Nada te merece

   Nada te merece. Aunque tu nombre no signifique nada para el resto. Los huertos no son visibles. Los carros con las cubas de vino ya no pasarán más por aquí, entre esta maleza. El viento no esquiva los perfiles de los caballos. Hallaremos la huida y los pozos nos beberán. ...
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Lost in ...

  No estás conmigo, pero ser consciente de esa ausencia es suficiente para regresar a este espacio. Tampoco volverás a clase ni compartiremos el cupcake del almuerzo. En la estación, algunos vagabundos duermen y nos exploran en su sueño intermitente. La tarde arroja su sanguina tras los muros y las esporas se esparcen como el polvo. Olvidaste mis ojos; asegúrate de mi nombre. ...
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No puedes volver a Agde

   No puedes volver a Agde. Ya no queda nadie con quien conversar allí, cerca de la casa de la Rue Danton. Los recuerdos, aunque sigan vibrando en ti, no son la vida. Los fresnos se agitan aún cuando las gentes pasan camino al río o se afanan en los mercados. El mismo camino que recorrías persiste no sólo en ti, sino en aquellos que ya no pueden estrecharte. ...
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Los ciervos no nos miran

  Nos han recluido en el oscuro bosque. Los ciervos no nos miran. Has echado de menos a los ausentes con los que hace años conversabas en este páramo. Ese árbol ha sangrado la luz del día y una mujer nos ha dado pan. Una vez, en este mismo lugar, vi a una mujer con una bicicleta. No era vieja. Llevaba un pañuelo al cuello y llegaba tarde a algún sitio. Esa mujer eran mi madre y mi abuela. ...
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lunes, 17 de febrero de 2014

Nunca sucederá

  Has dejado esas fotos sobre el diván. Ya no volverán esos tiempos. Sobre los restos de las sábanas, encuentras un sombrero y las telas que ella cortó anoche para un traje. Será para una ocasión especial, pero no sucederá nunca. La ciudad ha sido absorbida por la niebla. No reparas en que las palabras os han hecho perder estas vivencias continuas que fluyen en el tiempo hacia ninguna parte y no hay otro...
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domingo, 16 de febrero de 2014

Fotos de Tokio

  A mi prima Elia    Es incesante ese movimiento del fresno. Las hojas flotan en el aljibe. Las rodadas de algún carro son la escritura que necesita interpretar a solas como esas líneas de agua que el frío del mármol repele y resisten sobre la piedra. Todavía lo ama y los pájaros que se acercan al alféizar no son los mismos. La luz se desprende del mundo y las fotos de Tokio que hay sobre...
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sábado, 15 de febrero de 2014

Necesitamos una literatura de conmoción

 En estos momentos es necesaria una literatura de conmoción que provoque en el lector una sensación profunda de complejidad, de incertidumbre, de reflexión profunda sobre sus espacios y su forma de comportarse ante esta realidad hiperestimulante. Lo que encuentro como lector, docente y crítico es una literatura de entretenimiento, una literatura histórica que satura editoriales, grandes almacenes y tiendas...
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Lencerías de Danton

   Las niñas de Inland lavan sus cabellos en los estuarios. Los bosques donde se escondían han sido barridos del mapa. Lo que me prometieron no lo han cumplido; han seguido jugando al pollito inglés sobre los vidrios. No mastico ese tipo de escenas. Las focas caen de los trapecios y la palabra "oso" proviene de "ursus", aunque las islas se hundan y esas niñas de Inland insistan en ponerse cara a...
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Donde desembocan las figuras

  Has concluido con este fuego, pues los pastos arden todavía y no queda nada nuevo después de rebasar la esclusa. Las sombras de las casas se proyectan en el vacío y la intemperie es el espacio propio donde desembocan las figuras. Prenden los signos por las brasas que permanecen en los restos. Lo que consume la violencia renace en la noche, con un fulgor invisible. No animes a las serpientes esta ve...
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viernes, 14 de febrero de 2014

Porque quise tanto a Iván Ferreiro

   Los caballos se precipitan contra el laúd. Nada es firme en esta vida ni siquiera el líquido cuerpo sobre el que anticipas tu muerte con ese cuchillo. No arrugues ese folio en el que Iván escribió la primera letra de su alfabeto bíblico. La fantasía es fanática y los planetas de Holst giran sobre el césped. Un niño que cuenta estrellas ha fallecido esta mañana al cruzar la calle. Los caballos...
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jueves, 13 de febrero de 2014

Lo que es olvido a veces

  Me has tendido la mano y hemos callado. Lo más excitante ha sido el silencio que ocupa el vacío entre los que allí nos citábamos. No quieras convencerme de que éramos felices. Se ha quebrado el rastro que anida en las palabras. Solamente me excluyes si el viento, o las mareas, a veces sostienen todo lo que contemplas. No éramos ni siquiera lo que ahora olvido. Fotografía de Inés Ormazaba...
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No estás

  No estás conmigo. Las puertas se cierran a mi paso. Las flores silvestres son empujadas por una fuerza parecida al viento. Las nubes opacas descienden al terreno y tardan los tordos en arreciar. Heme aquí, ante el horizonte desnudo, atraído por una sola palabra. ...
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miércoles, 12 de febrero de 2014

Las magnolias

   Renacen las magnolias. Ese haz de luz mortecina cae en picado. Los objetos se multiplican en los reflejos. Una incandescencia se aproxima al centro de nuestro equilibrio. Las palabras causan los árboles y las lianas. El aire pútrido inclina los plumajes. No eres otra cosa que esa figuración aparecida en un momento, en la pulsión de todo animal herido, en la estrategia de algunos artrópodos. No...
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martes, 11 de febrero de 2014

Los nombres en los que no creemos

 A Marcos Matacana, por su alma de Argos    No creo que los nombres asuman el vigor de los cuerpos. Tu templanza es irreprochable. Las pisadas de la nieve me recuerdan al ciervo. Los bosques son infinitos. Lamentas que los navíos lleguen a puerto. Los viajeros no han muerto en la travesía; deseaban morir en la tierra donde los pájaros anidan para siempre. Al rozar las telas, he descubierto...
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El hielo rasgado

 A Inma Perán, a quien quiero   El hielo se quiebra. Alguien rasga la página. El crepúsculo se extiende por la pendiente. Los insectos hierven en la hierba. Nada queda por asumir. La enfermedad se comparte como los lenguajes. El sueño es un ensayo de la muerte. Argos recibe a Odiseo en un lugar remoto. Los pájaros nos acucian con su inconsolable grito. La sima necesita la luz. Por otros derroteros,...
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Fragmento de mi próxima novela

   No he conseguido nada en estos años a través de la escritura, salvo cerciorarme de que la búsqueda de esos matices que recobraran la plenitud de este momento por ejemplo es en vano. Los árboles se diluyen en un aura de claridad indivisible. Las personas que se dan cita en la hierba están inmersas en esa misma nitidez que separa el cielo de la tierra. No me queda otra cosa que abandonar, dejar...
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Sobre anémonas y payasos

  Payaso que ríe, payaso que muere. En las celdas de sal mueren algunos mendigos psicópatas junto a las anémonas. Las luces de la feria se han apagado por primera vez. Los perros apuñalados por los trapecistas resucitan entre la niebla. Dulce canción, esa que acaba con "Payaso que ríe, payaso que muere". Lo real no se escribe en las líneas de la mano y la muchacha Punk espera a Fogwill en el vestíbulo.    ...
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Los niños del hipérbaton

  En las clases de Gramática mueren los niños que corrigen los rumbos de algunos hipérbatos. No quedan más pelícanos en las azoteas. Han descendido a las calles sin otro fin que devorar los restos de los órganos fluviales. No entiendo que escuches a ese músico de flequillo sobre los ojos. Sacudes la distancia que hay entre nosotros y esa ciudad donde estos pájaros no podrán besar jamás a nadie. No hay...
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Reflexiones sobre la fotografía de Hine

Máscara de la esperanza y del desaliento Mi reflexión en Mundiario sobre la fotografía de Hine. Una de las obras de Hine    He visitado por segunda vez la exposición de Hine. Lo que más engrandece sus trabajos no es la inclemencia que reflejan los rostros de niños y obreros, sino los espacios que se repiten como una misma secuencia, un mismo movimiento interior que apremia a los hombres...
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lunes, 10 de febrero de 2014

Blue light

  A Raquel y a Almudena    Me has tenido en la confluencia de esas luces. He habitado el resto de los espacios. Los terrenos explorados han sido escritos por la mano esquiva. La pupila que se fija en el mirlo fue creada el mismo día que el jaguar. No hay temblor de las piedras ni fugaces hojas que se eleven. Los animales albergan la misma esperanza y se hunden las monedas lentamente. Los...
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La serenidad del nenúfar

    Hay vacíos entre las estrellas que no podré observar en esta vida. No es posible que volvamos a ver esa película juntos. No estaremos en la misma clase. No te llamarás Sofía, ni Claudia. En las palabras prende el fuego blanco, terrenos por sondear abiertamente, lo que subyace en la página como un aviso del vacío que se precipita conforme pasan los años. No podré volver a escuchar que tus...
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Payasos en los estuarios de Iceland

  Los payasos se han retirado a los estuarios de Iceland. La muchedumbre reclama la llegada de los pelícanos. Están tardando demasiado este año. Ya no quedan payasos suicidas que nos alegren la noche. Los peces mueren en los fondos junto a los visionarios del psicotrópico y la literatura. Los que lavan el casco de los navíos han reído con esos payasos que visten con abrigos de nutria y matan patos en...
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No estás sola

  No estás sola. Aunque los objetos no te permitan recuperarlo. Cada recuerdo es un enmascaramiento de lo que sucedió en realidad. Nada es recuperable sin el cuerpo, sin el otro cuerpo. Lo que mencionas en tus cartas, lo que extrañas, una vez que ella ha desaparecido, no es más que una figuración dentro de la realidad inmediata. Las fotografías también te conducirán a un momento fracasado, improbable,...
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domingo, 9 de febrero de 2014

Hotel Patagonia

  Me ha gustado que te marcharas dejándome el juego de alfileres. Me has pintado las uñas antes de amordazarme. Luego mataste al cormorán y me lo echaste sobre la mesa. Los pomelos estaban podridos y la noche nos atrajo hasta ese hotel que estaba por hundirse, Hotel Patagonia. Los moldes de muñecas de cera reinaban en toda la habitación y el aceite hirviendo derretía el plástico de los blisters. Monedas...
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La familia Burness

   Estoy cansado de dormir en colchones de paja. Los incendios arrasan el horizonte. Una humareda se extiende entre los tilos y los caballos desprenden su savia roja por entre los dientes. Alguien le ha sacado los ojos a esta muñeca que dormía conmigo. No han sido los cuervos, sino los herederos de la ceniza. No he querido confesarme ante el tótem, pero me temo que las langostas han devorado a la...
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Alicia y las fiestas de pijama

  Hoy no he quedado con Alicia en el quirófano. El sombrerero ha escuchado la letanía del búho nival y se ha convencido de que las autopistas son lanzaderas hacia la mutilación. Vomitan conejos los aparcacoches de Ray Strauss y los señores con abrigo de nutria se pasean por los desfiladeros esperando a que Alicia despierte de la anestesia. Hoy hemos comido lamprea y a la oveja gemela de otra que cuento...
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Nina y los niños lagarto

 A quienes volvieron a esta última partida se les cortó la cabeza. No hay tiempo para que cuentes los trajes de cuero que lleva Nina. La piel de la serpiente ha cubierto el cuerpo del recién nacido. En algunos despachos, esa mujer ha encadenado a unos cuantos perros recién desenterrados y espera complaciente a que ladren. La piel de la serpiente ha regenerado mi paladar abrasado por el roce del asfalto....
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viernes, 7 de febrero de 2014

Despedazadas aguas

  La hierba amarilla se eleva ante los ojos de la hiena. Un humoso rastro queda después de la orgía. Los cangilones flotan sobre las aguas despedazadas. La música resiste en el viento. La hierba amarilla asciende y, en torno a los ojos, el círculo de fuego nos sobrepasa. Los caballos huyen hacia la oscuridad. Los héroes no son los elegidos para arrastrar los cuerpos de la ceniza. ...
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Los zorros que vienen en la noche

   No has querido que esa lluvia se mostrara, ni los significados que los objetos, como esas piedras del interior del cuenco o las hortensias que crecen en el jardín, retoman de la incertidumbre. No somos más que la ceniza o las esporas caídas. La quietud del árbol, el éxtasis del tordo. Lo que sucede y olvidamos es la vida. La escritura pone cada cosa en su sitio y los hombres transcurren, y el...
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Aluviones

  Tras los pasos, los rastrojos, el fuego blanco. Queda mucho por vivir en esta terraza. Luces de ciudad desaparecen con las figuras. Atraes al centro los ecos del bosque. En las fuentes del agua, los reflejos encandilan a los muchachos. Ni siquiera están fluyendo los pájaros. Nos olvidaron en algún lugar. Silencio o consumación de la cosa; no te detengas en el aluvión de las imágenes. ...
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jueves, 6 de febrero de 2014

Tras los arbustos

  Esa tarde que se extingue tras los arbustos. Los animales resurgen de las pozas. Buscan heridas de luz entre la rocalla. Nadie escucha a nadie. Las campanas se hunden en las aguas. Lo que se evapora es el reflejo de un hombre que ha encontrado su árbol. Mañana lo encontrarán y, con los ojos enfoscados, algunos sembradores han de bajarlo a la hierba. Esa tarde que se extingue tras los arbustos no precisa...
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